“Historia de un Oso me ha permitido tener contacto con otro tipo de proyectos y contenidos”.

Entrevista a Daniel Castro

Historia de un Oso me ha permitido tener contacto con otro tipo de proyectos y contenidos”.

En el marco del aniversario del Oscar para “Historia de un Oso”, entrevistamos a su guionista, Daniel Castro, quien nos contó en qué está actualmente y los proyectos que tiene a futuro, tanto en cine, en televisión, en teatro, como en literatura.

Cuéntame de tus proyectos actuales. ¿En qué estás ahora?
Actualmente estoy con hartos proyectos de cine, a diferencia de años anteriores en que estaba más metido en la televisión. Estoy trabajando con el director Igal Weizman. Tenemos un proyecto de largo aliento, de un año o dos, para hacer varios largometrajes. En ese sentido también estamos desarrollando proyectos en diferentes rangos presupuestarios y de género.
Ahora estamos haciendo una película que yo creo que tiene harta influencia de Larry Clark (“Kids”). Está súper entretenido porque habla un poco de un universo de jóvenes en el país, de la clase media. No habla directamente de la marginalidad, ni de la clase alta propiamente tal, sino que todo lo que hay entremedio. Sin buscar hacer una película que tenga mucho mensaje, sino que habla descarnadamente de manera neutral de lo que ahí sucede. Sin emitir mucho juicio e intentando también exponer un universo que, gracias a las construcciones y a las estructuras dramáticas, y el cómo se cuenta, da la sensación de que uno al crecer, por más que lo intente, cada vez conoce menos a la juventud. En ese sentido el sexo, las drogas, el andar en la calle, tener amigos en la calle, son los temas principales, sin verlos como algo negativo ni positivo, sino que como una realidad. En ese mismo sentido también se aborda cómo mucha de esa diversión generalmente tiene por atrás temas mucho más personales y de evasión. Entonces, detrás de esa euforia y alegría, suele haber también mucha angustia y mucha pena, y por otro lado también tiene que ver con la juventud hoy en día, de andar solo por tu cuenta, vivir tu vida, sin tantas etiquetas como antes, ya sea de sexo, ya sea de amistades, de género, en fin. Yo creo que ahí hay algo súper interesante, tanto nacional como internacionalmente y plantear eso ha sido súper entretenido. Yo creo que es una película que ha salido súper espontánea en la creación. Si bien nada de eso está inspirado en vivencias personales, creo que es una película que se ha nutrido de mis emociones adolescentes.
¿Cómo se llama?
“Hijos de Puta”. Después queremos hacer otras películas que tienen que ver con temas mucho más universales y grandes. En este caso una personalidad chilena, como María Edwards, en conjunto con su bisnieta, que escribió el libro “¿Dónde está María?” para recuperar la memoria colectiva de esta figura que jamás en Chile tuvo mucha representatividad de todo lo que hizo, siendo que internacionalmente es como un héroe de la guerra, sin exagerar, que rescató muchísimos niños y que tuvo una vida con muchas contradicciones, muy interesantes, no únicamente internas sino que también de vida, de universos en los que se movía y de personas a las que conocía, entonces es una muy buena historia que aspira a un cine que no tiene nada que ver con el que te dije recién, lo que también es súper estimulante, para no quedarse pegado en una misma tecla.
Recién salió un libro sobre esa historia, de Jorge Edwards.
Ese libro se llama “La Última Hermana”que era nieto, no bisnieto de María Edwards. No está basado en ese libro. Ese libro trata acerca de este personaje, pero a partir de algo real, ficciona bastante. Es mucho más novelesco y más thriller. Nosotros tratamos de ser fieles al personaje y a lo que el personaje aspiraba en cuanto a sus valores, más que tratar de generar artificialmente una trama que en realidad no fue. Hay tanto elemento real en la historia que no hace falta meterle cosas que no hubo.
¿Van a trabajar en paralelo con las dos películas?
Si, en paralelo porque “María” es de mucho más grande presupuesto, entonces va a ser como un proyecto de dos años o más. Vamos a tener mucho rato de investigación, y posterior a la investigación hay que manejar una coproducción, que sea Franco Chilena, porque mucho sucedió allá en Francia. Entonces es un proyecto de más largo aliento, pero por lo mismo también interesantísimo. La idea es apuntar a distintos flancos, distinto tipo de películas, con distintos tipos de presupuesto también, y a partir de eso, empezar a hacer un circuito y una manera de poder, nacional e internacionalmente, seguir en un loop de escribir y realizar. En ese sentido para mi ha sido súper buena esta nueva etapa porque me ha permitido desarrollarme, más allá del guión en las etapas de producción, estando bastante más involucrado en los procesos; desde opinar en el arte, en la música, tener que ver con los castings, entonces pasar de hacer guión a una especie de productor ejecutivo, aunque no me quiero atribuir cosas que no soy, pero sí, me acerca un poco a ese mundo que me interesa mucho, de tener control e injerencia sobre lo que escribo posteriormente con proyectos que me gustan, con proyectos que me apasionan. En ese sentido, si bien estamos trabajando juntos, y las ideas han salido de distintos lugares, si es mucho más de autor que lo que he estado haciendo un tiempo atrás, que era mucho más a pedido. Eso también es más motivante y más interesante.
Entonces ahora estás trabajando más allá de la parte creativa, ¿en la producción también?
Allá voy, y lo estoy aprendiendo, de a poco. Es parte de esta nueva figura que estoy haciendo.
¿Algún proyecto para la tele? ¿Alguna serie?
Para la tele tengo hartas ideas pero, el año pasado estuve muy metido en un proyecto que hasta el momento no hemos logrado darle una salida real. Actualmente en la televisión está bastante complejo también el poder hacer series que mantengan contenido interesante, que tengan presupuestos que hagan posible de realizar esos contenidos, y finalmente, después de todo eso, también que lleguen a la pantalla, en verdad. Aunque suene un poco absurdo, a veces si ya tienes todo eso resuelto y ya tienes todo hecho, aún así, para llegar a la pantalla, no hay tanto acceso. Por eso también yo creo que ha sido un descanso forzoso, más que voluntario de la televisión. Me encanta, encuentro que internacionalmente estamos viviendo una década, o momento particular, de oro de las series de televisión. Hay una posibilidad de relatos y de construir unas historias que puedes profundizar en tantos personajes, en tantas líneas dramáticas, y muchas veces otorgándole la posibilidad y el valor de generar un propio lenguaje, tanto dramático como en montaje, y de todo lo que tu quieras, que no se daba hace mucho tiempo. Es fantástico. Todas las series que he podido ver en los últimos años las haría feliz. Yo creo que las posibilidades son más internacionales en este momento, que nacionales. Actualmente, es de esperar que eso cambie, pero si no se hacen alianzas y si no se moderniza la televisión, en cómo la televisión se ve a si misma, y como se programa a sí misma, va a estar muy difícil salir de eso hoy.
Escribiste los guiones de la serie “Bichos Raros” de Parox, que será emitida por TVN el 2017 ¿Cómo fue tu experiencia con “Bichos Raros”?
En la última versión del Festival de Valdivia, se estrenó el piloto. Tuvo muy buena recepción. Fue súper lindo también porque es una serie que sucedió en Valdivia y se estrenó allá en Valdivia, entonces era bien coherente, y también súper hermoso y especial para toda la comunidad, que directa o indirectamente, participó o apareció. Esa experiencia fue súper buena para mi porque pude trabajar con un equipo de guionistas muy, muy buenos. Ahí trabajé con la Andrea Cordones, que ha sido como una partner en muchos de los proyectos que he tenido. También trabajé con Cristián Jiménez, que era uno de los directores de la serie, entonces también había una comunicación director-guionista muy buena para la serie y para el proyecto, que no siempre se da acá en la televisión nacional, que gusta más de separar absolutamente los equipos por lo que el guionista no tiene injerencia en ningún otro proceso. Acá, al trabajar con el director, se leía la serie ya desde su realización también. Lo que era muy positivo. Por último, también trabajamos escribiendo con la Manuela Infante, que la conocí en ese proyecto, nunca había trabajado con ella, pero me encantaba su trabajo como dramaturga. Incluso estaba con un poco de miedo de trabajar con ella, es tan seca, que trabajar con alguien así, de repente sientes que no eres digno de estar dirigiendo un equipo con gente que encuentras que es más bacán que tu. No, fue increíble. Todos aportábamos de una manera súper chora, por ende me tinca que el proyecto va a quedar súper bueno. Ahí también participó la Jose Fernández que asumió la dirección de guiones cuando yo tuve que dedicarme a otros proyectos. Su participación fue fundamental para lograr que la serie de cambiara de rumbo y fuere coherente con su génesis.
Cuéntame de 31 minutos. Volvieron a presentar “Romeo y Julieta” en Stgo a Mil este año. ¿Cómo ha sido la experiencia?
Ha sido súper buena, haber podido hacer una segunda temporada de “Romeo y Julieta”, tras haber estrenado en la versión anterior de Stgo a Mil. Una obra que a todos nos encanta, funciona súper bien, es muy teatral y fue una apuesta súper buena en cuanto a ver si los personajes, y la compañía, resistía el hacer algo que no tuviera que ver directamente con el noticiero, ni con las canciones. Nos da la tranquilidad de que hay una posibilidad de expansión en cuanto a temas y contenidos de las obras, o lo que hagamos a futuro, que va a ser bien recibido igual.
¿Tu escribiste también la obra?
No, la escribió Pedro (Peirano), con Álvaro (Díaz), y Álvaro compuso gran parte de las canciones, si es que no todas. Los arreglos musicales siempre con Pablo Ilabaca, Camilo Salinas, pero la maqueta de las canciones, creo que fueron todas de Álvaro. Yo participo moviendo títeres, haciendo voces, todo ese tipo de cosas, la parte más teatral. Esta obra también es súper chora porque está casi todo el elenco casi todo el rato atrás, a diferencia de las anteriores,  en que también salíamos adelante a cantar. Acá adelante están solos los músicos, Pablo Ilabaca con Camilo Salinas, y todo el resto de la compañía estamos atrás. Te da un ritmo de teatro increíble. Tuvimos 6 funciones en esta temporada de Santiago a Mil. Tres en el norte y otras tres acá en Santiago.
¿Estaban llenas las funciones?
¡Si! Generalmente eran gratis, y algunas veces había que retirar entradas antes, y otras veces había solamente que llegar, y la recepción era buenísima. Siempre estaba muy lleno, era como cuando tocamos en Lollapalooza, que había gente hasta no sé donde. Impresionante. Todo eso da mucho ánimo y mucha emoción.
¿Qué otros proyectos tienen con 31 Minutos? ¿Van a seguir tocando?
Si, sacamos una nueva obra que es la que llevamos a México en Diciembre pasado que se llama “Tremendo Tulio Tur”, que trata de un homenaje que le hacen a Tulio Triviño. Tenemos de nuevo esa estructura como de obra y canciones. Está súper buena y esa también la queremos itinerar acá por Chile durante el año.
¿Algún otro proyecto en carpeta?
Si, he estado haciendo en último tiempo bastantes asesorías y consultorías para cine y para Televisión. También ha sido súper interesante. Me gusta bastante porque al estar de consultor o asesor puedo ver desde afuera los proyectos y participar de un modo que me permite ser bastante objetivo y también ir desde afuera ayudando en los procesos de creación a otros equipos. Me permite meterme en otros mundos, en otro tipo de tramas y de contenidos de los que suelo tratar. Por lo mismo aprendo y conozco más gente. El consultar o hacer asesorías te da una capacidad de análisis que para los proyectos personales, evidentemente, por lo cercano que estás a todo lo que sucede, no es posible. Me gusta mucho hacer eso,  aportar desde ese lugar, y también el ir siguiendo esos proyectos paso a paso a medida que se van aplicando o no los comentarios de los cuales se hablan en las reuniones.
¿Puedes contar de alguno de los proyectos que has asesorado?
De todo, series de ficción, live action, de animación, películas infantiles, películas de adultos…
¿Te ha pasado que te conectan mucho con el tema infantil? O que te llamen para ese tipo de proyectos? Por “31 Minutos”, o  por “La Historia de un Oso”.
Si, me pasa bastante, y me gusta porque así también mantengo fresca esa faceta que en mis proyectos personales cultivo menos. También, ahora teniendo hijas, tengo una hija de 5 y otra de 2 años, los contenidos infantiles me son más cercanos de un modo personal. A diferencia de antes que era sólo laboral. Me gusta, y se da mucho. Pero gracias a “Historia de un Oso” que, aparte de tener una capa infantil, también trata temas que tienen que ver con política, con temas que son tal vez mucho más duros y emocionales, me ha permitido también tener contacto con otro tipo de proyectos y contenidos.
¿De que te gustaría hablar en tu próximo proyecto personal?
Mi próximo proyecto personal, que lo he estado pateando, lo voy a hacer el verano del 2018, es una historia de escaladores, que sucede en Cochamó, en La Junta. Me gusta promocionarlo como una road movie vertical. No tiene tanto que ver con los riesgos ni ninguna especie de drama de estar escalando propiamente tal, sino que en ese sentido podría ser de un modo una escalada bastante cotidiana. A lo que voy con eso es que no hay ninguna caída, no hay ningún fenómeno climático ni ningún tipo de clímax que tenga que ver con el peligro que alguien se vaya a morir ni lesionar en el camino, sino que tiene más que ver con la relación entre los personajes y la confianza que se llega a generar a partir del lugar en el que está. Por un lado, literalmente, tu vida pende del hilo y de otra persona, y por otro lado, simbólicamente hablando, es un lugar en el que no puedes llegar y bajarte del auto, como en una road movie, y devolverte. Estás en una pared altísima, que te demoras varios días en subir. En ese sentido también hay una obligación de tener que llegar hasta el final.
¿Es un largo?
Si, es un largo, yo creo que más Indie en su género, lo que también me gusta porque se puede llegar a temas más personales de los personajes. Tiene más que ver con eso, con el mundo interior de los personajes. También, el lugar donde se desarrolla es un reflejo de lo que les está sucediendo. Los otros temas que me gustan y siempre me han gustado son la conciencia humana, la ciencia y la ciencia ficción. Encuentro que siempre es bastante interesante. En el último tiempo ha habido propuestas cinematográficas que te permiten, a partir de atmósferas, causar emociones mucho más fuertes que desde los efectos. Lo planteo así porque también es más cercano a mi realidad y a la realidad de los realizadores nacionales. Competir haciendo grandes efectos, no es muy realista. En cambio, desde la atmósfera y desde lo siniestro, lo “unhaimlich” (palabra alemana:  cuando lo normal se vuelve anormal) puedes lograr un contacto aun más potente con el espectador. La atmósfera me interesa mucho, y ahí también me he metido bastante en la música, a partir del sonido y de las composiciones sonoras, se puede llegar a distorsionar algo que podría ser muy doméstico y muy cotidiano. O lo opuesto a eso también. Eso es algo que estoy estudiando constantemente,  investigando y explorando mucho. Cómo combinar todos esos factores. La pintura también me tiene muy metido. Estoy haciendo hartas miniaturas, que no tiene directamente que ver, pero indirectamente si. Es algo súper cerebral, que es la escritura para mi, el pintar, que finalmente es súper similar, es la mano, es un trazo, me lleva para otros lugares. Son en acuarela.
¿Te gustaría ocuparlo en algo cinematográfico?
Si, yo creo que de todas maneras. Si se da, sin forzarlo, me encantaría. También, con la Paloma Valdivia tenemos un plan de trabajar en conjunto para escribir cuentos infantiles, volviendo al tema infantil. Que la Paloma aporte con la ilustración y yo aportar con las historias. Queremos hacer algo interesante.
¿Te gustaría adaptar algún libro?
Jonathan Lethem es uno de mis escritores favoritos y algo de todas maneras me gustaría adaptar algo de él. Es de Nueva York y es bien capo. No es muy conocido, pero es seco. Michael Chabon también me gusta. Me gustan harto los escritores americanos. También McCarthy, lo encuentro increíble, en lo descarnado y como neutral frente a sus personajes. Ahora viendo “Westworld” me he acordado harto de todos estos libro de McCarthy.
¿Qué otras series estás viendo?
De las que me han gustado ene últimamente “Westworld”, “Fargo”, las dos temporadas las encontré espectaculares, impecables, “Mr.Robot” también me encantó. Encontré que era un ejercicio estético, visual y sonoro muy bueno.
¿Qué películas te han gustado?
Varias bien buenas. Vi una que se llama “They look like people” bien desconocida pero buena. También vi “The Survivalist”, muy simple y también buenísima. Tres protagonistas y un par de secundarios, y fantástica, como te captura.
¿Con qué realizadores chilenos te gustaría trabajar? De los que no has trabajado aún.
Ahora estoy de lleno trabajando con Igal Weizman, mi socio en “ID Content”, pero si se da la oportunidad me gustaría volver a trabajar con Cristián Jiménez. También me gustaría trabajar con Sebastián Lelio, yo creo que tendríamos cosas en común. Me gustaría trabajar con Sebastián Silva, tiene algo pop que me gusta ene. También me gustaría trabajar con Sebastián Brahm, súper cabezón, entonces haríamos una buena dupla, nos complementaríamos bien, saldría un buen proyecto, una buena película de la mezcla de nosotros dos.

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